El Viático

Escrito por Sergio Arriagada el . Publicado en Laboral

500 Euros

Es de común usanza en Chile, que con motivo de que se envíe al trabajador a otra ciudad a prestar servicios, se le otorgue un viático para cubrir sus necesidades, tanto de traslado como de mantención durante el periodo que se ausenta de su lugar de prestación habitual de Servicios.

La Real Academia Española de la Lengua, señala que se debe entender como viático lo siguiente:

viático.
(Del lat. viatĭcum, de via, camino).
1. m. Prevención, en especie o en dinero, de lo necesario para el sustento de quien hace un viaje.

En nuestra legislación, el viático no ha sido definido como tal, apareciendo dicho concepto en el segundo inciso del artículo 41 del Código del Trabajo, el cual reza como sigue:

Artículo 41.
Se entiende por remuneración las contraprestaciones en dinero y las adicionales en especie avaluables en dinero que debe percibir el trabajador del empleador por causa del contrato de trabajo.
No constituyen remuneración las asignaciones de movilización, de pérdida de caja, de desgaste de herramientas y de colación, los viáticos, las prestaciones familiares otorgadas en conformidad a la ley, la indemnización por años de servicios establecida en el artículo 163 y las demás que proceda pagar al extinguirse la relación contractual ni, en general, las devoluciones de gastos en que se incurra por causa del trabajo.

Como se aprecia no existe una definición legal para este concepto, sin embargo la Dirección del Trabajo ha señalado que se debe entender como viático en el ámbito del sector privado a

las sumas en dinero que los empleadores pagan a los trabajadores a fin de que éstos solventen los gastos de alimentación, alojamiento o traslado en que incurran con motivo del desempeño de sus labores, siempre que para dicho efecto deban ausentarse del lugar de su residencia habitual {tip ::Dictamen N° 4525/069, de 23.06.89.}[1]{/tip}.

De la misma forma, el ente fiscalizador ha manifestado que el viático

para ser excluido del concepto de remuneración, debe ser de un monto razonable y prudente, lo que sucederá cuando los montos que se entreguen guarden relación con el costo real o aproximado que, según el caso y el dependiente que se trate, signifiquen los gastos de alimentación, alojamiento o traslado, cuestión de hecho que corresponderá calificar al respectivo Inspector del Trabajo en cada caso particular {tip ::Ordinario N° 7271/0244, de 06.11.1991.}[2]{/tip}.

Como se puede apreciar, el legislador ha señalado que el viático no forma parte del concepto de remuneración, lo que se traduce en que este emolumento no forma parte de la base Imponible de las cotizaciones previsionales, de acuerdo a las normas del artículo 14 del DL 3500 {tip ::“Se entiende por remuneración la definida en el artículo 41 del Código del trabajo, sin perjuicio de lo señalado en el Inciso Segundo del artículo 18 de esta ley.”}[3]{/tip}.

En el ámbito tributario, la Ley del Impuesto a la Renta, en su artículo 17 N° 15, señala que:

Artículo 17
No constituye renta:
15.- Las asignaciones de traslación y viáticos, a juicio del Director Regional.

Como se puede apreciar, este mismo concepto, ha sido considerado por el legislador, como un INGRESO NO RENTA, esto es, una cantidad que no esta afecta al Impuesto Único de Segunda Categoría,

Al respecto, el Servicio de Impuestos internos ha establecido un paralelo entre el que este concepto sea considerado Ingreso No Renta y Gasto Necesario para producirla la Renta. Es así que el citado ente establece que

las sumas por gastos de traslación y viáticos se estiman como necesarias para producir la renta y se acreditan y justifican fehacientemente para ser deducidas de la renta bruta de la empresa, deben considerarse o calificarse automáticamente como cantidades que no constituyen renta para la o las personas que las perciben. A la inversa, si dichos gastos son estimados como no necesarios para producir la renta, deben calificarse automáticamente como cantidades que constituyen renta para la o las personas que perciben dichas sumas.

De lo expuesto en el número precedente queda en evidencia que para los efectos tributarios pertinentes, es fundamental determinar en primer término si los gastos de traslación y viáticos han sido necesarios para producir la renta de la empresa que los desembolsa, lo que sólo podrá hacerse una vez producido el gasto, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 31º de la Ley de la Renta. En efecto, dicho artículo establece que sólo pueden rebajarse o deducirse de la renta bruta los "gastos pagados o adeudados durante el ejercicio anual correspondiente, siempre que se acrediten o justifiquen en forma fehaciente ante el Servicio".

Por consiguiente, no podrá aceptarse como gasto de la empresa una provisión para gastos de traslación y viáticos que no se estén adeudando, porque ello significaría que el gasto no se ha efectuado o producido y, consecuencialmente, no puede acreditarse o justificarse ni considerarse como necesario.

No obstante la calificación de necesarios de los gastos de traslación y viáticos, será menester que el monto de dichos gastos se acredite con facturas, boletas, pasajes u otros comprobantes o antecedentes que demuestren la efectividad del gasto y lo razonable de su monto. Al respecto, se tiene en cuenta, por ejemplo, que las líneas aéreas pueden certificar la compra de pasajes de una determinada persona y que los hoteles y restaurantes tienen la obligación de emitir facturas o boletas, por lo menos los que están dentro de nuestro país. En cambio, no ocurre lo mismo con pasajes de ferrocarril, microbuses y demás gastos menores en que su comprobación no es factible del mismo modo que los gastos aludidos en primer término {tip ::Párrafo 6(12)-40.05, Manual del S.I.I.}[4]{/tip}.

Como se puede apreciar, el SII determina que dicha suma será ingreso no renta y gasto necesario, si y solo si este viático es rendido, cosa que no señala la definición y posterior requisito establecido por la Dirección del Trabajo. Esta disparidad de criterio, podría eventualmente generar algún tipo de contingencia en lo tributario, dado que las empresas podrían entregar este viático sin obligación de ser rendido, cumpliendo la norma laboral, pero debiendo ser considerado como un ingreso afecto a segunda categoría para el trabajador que lo recibe y a la vez, un gasto rechazado para la empresa, estando afecto entonces a las normas del artículo 21.

Por otro parte, en lo que respecta solamente a la consideración como Ingreso No renta, el mismo Servicio de Impuestos Internos a través del Oficio 761 de 14.04.1997, señala que para que el trabajador no tribute por dichas sumas se deben cumplir los siguientes requisitos:

Que, se compruebe que efectivamente el trabajador se ausento del lugar de su residencia, y que su ausencia fue para cumplir con las funciones que le encomendó su empleador en otra ciudad.

Que, la cantidad pagada guarde relación con el rango del trabajador, pues debe suponerse que el viático pagado a un gerente de la empresa u otro ejecutivo, debe ser superior al que se pague a un trabajador de menor categoría.

Que, el pago de estas asignaciones guarde relación con el lugar donde viajo el trabajador, pues es innegable que en algunas ciudades o lugares del país, los hoteles y otros gastos accesorios son más subidos que en otras ciudades o lugares del país, y

Que, no se traten de asignaciones por un tiempo indeterminado con el solo objeto de pagar una mayor remuneración al trabajador.