Sueldo Empresarial

Escrito por Sergio Arriagada el . Publicado en Laboral

Mano con calculadora El inciso tercero al Nº 6 del artículo 31º de la Ley de la Renta, el cual se establece el denominado «sueldo empresarial o patronal», en los siguientes términos:

No obstante, se aceptará como gasto la remuneración del socio de sociedades de personas y socio gestor de sociedades en comandita por acciones, y las que se asigne al empresario individual, que efectiva y permanentemente trabaje en el negocio o empresa, hasta por el monto que hubiera estado afecto a cotizaciones previsionales obligatorias. En todo caso, dichas remuneraciones se considerarán rentas del artículo 42º, número 1.

Como se puede apreciar, esta norma permite a los contribuyentes de la Primera Categoría rebajar como gasto necesario para producir la renta de la empresa la remuneración del socio de sociedades de personas y socio gestor de sociedades en comandita por acciones y la que se asigne al empresario individual, cuando efectiva y permanentemente trabajen en el negocio y siempre que respecto de ellas se estén efectuando las cotizaciones previsionales obligatorias a que se refiere el artículo 92º del D.L. 3.500, de 1980.

De acuerdo a lo expresado, se colige que la suma máxima a descontar por este concepto estará determinada por el monto imponible para efectos previsionales, el que de acuerdo con el artículo 90º del D.L. 3.500 tiene un límite de 70,3 unidades de fomento.

La última parte de esta disposición establece que dichas remuneraciones se considerarán, para estos efectos, rentas del artículo 42º Nº 1 de la Ley de la Renta. Por tanto, tales remuneraciones, una vez rebajadas las cotizaciones previsionales referidas anteriormente, estarán sujetas a la retención y pago del impuesto único de Segunda Categoría, no siéndoles aplicable, en este caso, lo dispuesto en los artículos 14º y 21º de la ley del ramo.

En consecuencia, y de acuerdo al texto de la norma antes transcrita, las empresas unipersonales, las sociedades de personas y sociedades en comandita por acciones (respecto de los socios gestores), podrán rebajar como gasto para los fines de la determinación de la renta líquida de Primera Categoría, las remuneraciones que se asigne el empresario individual y aquellas pagadas a los socios de las sociedades antes referidas por concepto de «sueldo empresarial o patronal», siempre y cuando respecto de tales remuneraciones se cumplan con los siguientes requisitos y condiciones copulativas:

  1. Que el empresario individual y los socios de las sociedades respectivas trabajen en forma efectiva y permanentemente en el negocio o empresa. En virtud de esta condición, la mencionada rebaja se entenderá que se podrá invocar respecto de una sola empresa o sociedad, por uno o varios socios, en atención a que la norma exige permanencia en el trabajo en el negocio o empresa;
  2. La mencionada rebaja procederá sólo hasta el monto en que las remuneraciones asignadas queden afectas a cotizaciones previsionales obligatorias. De acuerdo a lo dispuesto por el artículo 90º del decreto ley Nº 3.500 de 1980, tales cotizaciones obligatorias establecidas en el artículo 92º de dicho texto legal, deben efectuarse sobre una renta imponible mensual máxima de 64,7 U.F. vigentes al último día del mes de la remuneración.
  3. Que las citadas remuneraciones queden sujetas al impuesto único de Segunda Categoría, conforme a las normas generales que regulan este tributo, y
  4. Que las remuneraciones y el impuesto único de Segunda Categoría que les afecta, se contabilicen debidamente en los períodos a que corresponden dichos conceptos, identificando a sus beneficiarios.

Las remuneraciones por concepto de sueldo patronal asignadas al cónyuge de uno de los socios que al mismo tiempo tenga la calidad de socio de la empresa, se aceptarán como gasto de la sociedad bajo las mismas condiciones y requisitos exigibles a cualquiera de los citados socios, toda vez que en la especie no es aplicable la norma contenida en la letra b) del Nº 1 del artículo 33º de la Ley de la Renta, que impide rebajar como gasto las remuneraciones pagadas al cónyuge, en atención a que en la procedencia del sueldo patronal no se hace ninguna excepción en este sentido.

En resumen, las únicas remuneraciones que se aceptarán como gasto tributario en virtud del nuevo inciso tercero del Nº 6 del artículo 31º de la Ley de la Renta, son aquellas que cumplen con los requisitos y condiciones señalados en los números 1.- al 4.- precedentes. Por consiguiente, se excluyen de dicha deducción las siguientes remuneraciones:

  1. Las asignadas o pagadas como sueldo empresarial, por aquella parte que excedan del límite de 70,3 U.F. antes indicado, monto máximo hasta el cual se efectúan las cotizaciones previsionales obligatorias, y,
  2. Las que se paguen a las citadas personas en razón de otros servicios personales prestados a las respectivas empresas o sociedades de que son sus propietarios o dueños, sea o no en virtud de contrato, y cualquiera sea la denominación jurídica que las partes les den a las sumas pagadas. El exceso de remuneración o la remuneración completa, según el caso, se considerarán como gastos rechazados conforme a las normas del artículo 33º Nº 1 de la ley, y en el evento de que haya sido cargada a resultado, deberán agregarse debidamente actualizadas a la renta líquida imponible de Primera Categoría para el cálculo del impuesto de dicha categoría. Además, en virtud de tal calificación (gasto rechazado) de acuerdo a lo dispuesto por el artículo 21º de la ley se gravarán con los impuestos Global Complementario o Adicional, según proceda, en cabeza del beneficiario de tales sumas (empresario individual o socio), de conformidad a lo señalado en el inciso tercero del Nº 1 del artículo 54º e inciso cuarto del artículo 62º de la Ley de la Renta.

En consecuencia, y atendido a lo expuesto anteriormente, se concluye entonces que el sueldo empresarial que se debe declarar en la Línea 9 del Formulario 22, es sólo aquél que cumpliendo con los demás requisitos exigidos, tiene un monto máximo de 64,7 UF, y el exceso por sobre dicho límite constituye un gasto rechazado que se debe declarar como tal en la Línea 3 del Formulario 22. Se hace presente que también debe declararse en la línea que corresponda del Formulario N° 22 el impuesto único de Segunda Categoría que haya afectado al sueldo empresarial sólo hasta el monto de las 60 UF antes indicadas. En el evento que el impuesto único señalado hubiera sido calculado sobre un valor superior a las 60 UF, dicho exceso de impuesto no debe ser declarado en el Formulario N° 22, debiendo el contribuyente para su devolución acogerse a la normativa dispuesta por el artículo 126 del Código Tributario.

En el caso en que el sueldo empresarial asignado a un socio de una sociedad de personas, no quede gravado por cotizaciones previsionales por encontrarse el socio jubilado por edad y sólo le afecte, en consecuencia, la cotización para salud, tal remuneración no puede descontarse o ser deducida como gasto de la respectiva empresa.

Lo expuesto, atendido a que, para los efectos de rebajar como gasto el sueldo que se asigne a un socio de una sociedad de personas, es requisito indispensable, entre otros, que respecto de tal socio se efectúen cotizaciones previsionales obligatorias, esto es, de aquellas a que se refiere el Artículo 92º del D.L. Nº 3.500, de 1980. Por lo tanto, considerando que las normas que otorgan beneficios deben interpretarse restrictivamente para no desvirtuar los efectos que desea el legislador, es dable concluir que no puede aceptarse como gasto, para los fines de la Ley de la Renta, aquellos emolumentos que se asignen a un socio y sobre los cuales no se efectúen cotizaciones previsionales obligatorias, aun cuando sobre éstos se realicen los descuentos para salud en los términos señalados en el D.L. Nº 3.500, de 1980, citado. (Oficio Nº 637 de 1991)

En el caso de socios de una sociedad de personas que trabajando regularmente en esa misma sociedad, lo hacen en jornadas inferiores a la establecida para el funcionamiento de la respectiva empresa, procede la rebaja del sueldo patronal o empresarial establecido en el Artículo 31º, Nº 6, inciso tercero, de la Ley de la Renta, toda vez que se cumple con el requisito de «permanencia» a que se refiere dicha norma legal.

Al respecto, cabe tener presente que el sentido que debe dársele al término «permanentemente» utilizado en la referida disposición legal, es el de la periodicidad con que efectúa la labor el socio, la cual no implica que necesariamente deba estar sometido a una jornada completa de trabajo.

En efecto, se entiende que un socio labora en forma permanente en la empresa en la medida que cumple regularmente una determinada función, independiente del número de horas que emplee en ello, pero sí con la condición que lo haga en forma periódica y sistemática en el tiempo, y sin perjuicio de la observancia de los demás requisitos impuestos en dicha norma para acogerse al beneficio del referido sueldo patronal. En otras palabras, el requisito en comento no debe entenderse en el sentido de dedicación exclusiva al trabajo, sino que éste se realice en forma habitual y periódica, es decir, no esporádicamente. (Oficio Nº 638 de 1991)

Remuneraciones de socios de Sociedades de Profesionales que tributen en la Segunda Categoría bajo las normas del artículo 42 N° 2 de la LIR.

La Circular N° 21, de 1991, que imparte instrucciones sobre la tributación de Sociedades de Profesionales que tributen bajo las normas del artículo 42 N° 2 de la LIR, esto es, en Segunda Categoría, dispone que en ningún caso y bajo ninguna circunstancia se aceptan como gasto los sueldos u otras remuneraciones que se asigne el propio profesional, o las que se asignen los socios de una sociedad de profesionales, ni aquellas pagadas al cónyuge del contribuyente, o a los hijos de éste, solteros menores de 18 años. Sobre esta materia se expresa que la norma contenida en el inciso tercero del N° 6, del artículo 31 de la LIR, que faculta a las empresas individuales, sociedades de personas o sociedades en comandita por acciones, para rebajar como gasto de la renta líquida imponible de la Primera Categoría, los sueldos o remuneraciones que los empresarios individuales, los socios de sociedades de personas y los socios gestores de sociedades en comandita por acciones se asignen en los términos y condiciones que dicha disposición señala, no es aplicable a los contribuyentes de la Segunda Categoría para la determinación de su renta líquida Imponible, debido a que la citada norma no se ajusta a las actividades que estos contribuyentes desarrollan.

De este modo, si un socio de una sociedad de profesionales se asigna un sueldo, no se aceptará para la sociedad la deducción de tal gasto, adoptando la calidad de un gasto rechazado conforme al artículo 33 de la ley del ramo.

Sin embargo, se aceptan como gasto las imposiciones previsionales de los profesionales que en forma independiente se encuentren acogidos a un régimen de previsión, aceptándose también dicha deducción en el caso de sociedades de profesionales respecto de las imposiciones que eventualmente pudiesen efectuar sus respectivos socios, por cuanto así lo autoriza expresamente el inciso segundo del artículo 50 de la LIR.

Remuneraciones de accionistas de sociedades anónimas que presten servicios a la sociedad respectiva o trabajen para las mismas bajo un vínculo de subordinación y dependencia.

En el caso de las sociedades anónimas, no existe prohibición en la legislación tributaria para deducir como gasto las remuneraciones pagadas a sus accionistas por los servicios que le presten, siempre que se cumpla con los requisitos establecidos en el artículo 31 de la LIR. Al respecto cabe precisar que, tratándose de sociedades anónimas no es aplicable la limitación del artículo 31 número 6°, inciso tercero, citado, ya que dicha disposición legal sólo se refiere a las empresas individuales, sociedades de personas y sociedades en comandita por acciones respecto del socio gestor, y no a las sociedades anónimas.

No obstante lo anterior, y siendo procedente en principio que una sociedad anónima deduzca de su renta bruta el gasto consistente en una remuneración a uno de sus accionistas, en la medida que tal desembolso cumpla con los requisitos indicados en el inciso primero del artículo 31 de la LIR, debe tenerse presente que en tal situación puede resultar aplicable la norma especial del inciso segundo del N° 6 del artículo 31, referido.

En efecto, dicha disposición establece: "Tratándose de personas que por cualquier circunstancia personal o por la importancia de su haber en la empresa, cualquiera que sea la condición jurídica de ésta, hayan podido influir, a juicio de la Dirección Regional, en la fijación de sus remuneraciones, éstas solo se aceptarán como gastos en la parte que, según el Servicio, sean razonablemente proporcionadas a la importancia de la empresa, a las rentas declaradas, a los servicios prestados, y a la rentabilidad del capital, sin perjuicio de los impuestos que proceda respecto a quienes perciban tales pagos.". Las instrucciones sobre el particular fueron impartidas a través de la Circular N° 151, de 1976.

En este caso, si una sociedad anónima paga un sueldo a uno de sus accionistas, en el evento que éste trabaje para la compañía bajo un vínculo de subordinación o dependencia como empleado, dicha remuneración quedará afecta al impuesto único de Segunda Categoría de los artículos 42 N° 1 y 43 de la LIR.

Sueldo empresarial respecto de los contribuyentes del artículo 14º bis de la Ley de la Renta.

  1. De conformidad a lo dispuesto por el artículo 14º bis de la Ley de la Renta, los contribuyentes acogidos a las normas de dicho precepto legal tributan con los impuestos de Primera Categoría y Global Complementario o Adicional sobre el total de las cantidades retiradas o distribuidas a cualquier título, sin distinguir o considerar su origen, fuente o denominación, o si se trata o no de rentas no gravadas o exentas de impuestos en el régimen general.
  2. Ahora bien, y no obstante la modalidad especial con que tributan las empresas acogidas al artículo 14º bis, los empresarios individuales, socios de sociedades de personas y socios gestores de sociedades en comandita por acciones -propietarios o dueños de tales empresas- también tienen derecho al beneficio del sueldo empresarial que se establece en el inciso tercero del Nº 6 del artículo 31º de la Ley de la Renta, al estar comprendido éste dentro de los gastos que se aceptan como necesarios para producir la renta, en la medida obviamente que se dé cumplimiento a todos los requisitos que exige la norma antes indicada para la procedencia de tal franquicia (éstas condiciones fueron analizadas por Circular Nº 42, de 1990). No obstante lo anterior, es necesario hacer presente que dicho sueldo empresarial queda afecto al impuesto Único de Segunda Categoría conforme con las normas generales que regulan a este tributo, contenidas en los artículos 42º Nº 1 y siguientes de la Ley de la Renta y, en el evento de que los beneficiarios de tales sueldos obtengan otras rentas afectas al impuesto Global Complementario, las referidas remuneraciones deben incluirse en la renta bruta global de dicho tributo personal, conforme a lo establecido por el Nº 3 del artículo 54º de la ley.

Finalmente, se deja constancia de que el sueldo empresarial asignado en los términos anteriormente indicados, no debe deducirse de los retiros efectuados por los propietarios, dueños o socios de las empresas acogidas al artículo 14º bis, debiendo declararse tales rentas por los montos efectivamente retirados de las citadas empresas, y debidamente actualizados.