Las Regalías a los Trabajadores y su efecto en la Ley de la Renta

Escrito por Sergio Arriagada el . Publicado en Tributación

Empleados contentos

Es de común consulta entre los contribuyentes, si los regalos que se realizan a los trabajadores por motivos de alguna festividad (navidad – fiestas patrias) tienen algún efecto tanto para quien lo recibe (trabajador), como para quien lo da (empleador).

Frente a esta situación, se distinguen varías aristas que son deben de analizar:

  • Cotizaciones Previsionales del Trabajador.
  • Impuesto Único del Trabajador.
  • Gasto de la Empresa

Cotizaciones Previsionales del Trabajador

El artículo 41 del Código del Trabajo, señala que se entiende por remuneración las contraprestaciones en dinero y las adicionales en especie avaluables en dinero que debe percibir el trabajador del empleador por causa del contrato de trabajo.

Por otra parte, el artículo 14 del DL 3500 establece se entiende por remuneración la definida en el artículo 41 del Código del Trabajo, sin perjuicio de lo señalado en el inciso tercero del artículo 20 de esta ley.

La parte de remuneraciones no pagada en dinero será avaluada por la Superintendencia de Administradoras de Fondos de Pensiones conforme a normas uniformes.

Como se puede apreciar, de las normas transcritas, se desprende que las regalías entregadas a los trabajadores son consideradas como remuneración, quedando afectas por tanto a las cotizaciones previsionales.

Cabe señalar que si esta regalía que se entrega no corresponde a la labor que realiza el trabajador en sus labores habituales o que provienen del contrato de trabajo, no son consideradas como remuneración, así lo ha manifestado la Dirección del Trabajo en el Ordinario 6532/213 de 02.10.91. señalando que "el elemento sine que non para atribuir a una suma pagada a un trabajador el carácter de remuneración, el que ella, como se señalara, tenga como causa inmediata el respectivo contrato de trabajo".

Impuesto Único a los Trabajadores

El artículo 2 N° 1 de la Ley de Impuesto a la Renta, establece que "Por "renta", los ingresos que constituyan utilidades o beneficios que rinda una cosa o actividad y todos los beneficios, utilidades e incrementos de patrimonio que se perciban o devenguen, cualquiera que sea su naturaleza, origen o denominación".

Como se puede apreciar, el concepto de renta es sumamente amplio, y nos señala que cualquier incremento de patrimonio, es renta para quien lo recibe, por tanto, las regalías pasan a incrementar el patrimonio de quien las recibe, quedando afectas al Impuesto Único a los trabajadores".

Esto ha sido confirmado por el Servicio de Impuestos Internos a través de la Circular N° 59, de 02.10.1973, al señalar que "las regalías en dinero, y.o en especies constituyen renta para el trabajador que las perciba, puesto que perfectamente quedan comprendidas dentro del concepto de renta, ya que indiscutiblemente constituyen un beneficio tales como el calzado, pan, galletas y toda la variedad de artículos que la industria suele entregar gratuitamente a sus trabajadores".

Esta misma Circular señala que dichas sumas deben ser enteradas con IVA en la Base Imponible del Impuesto Único a los Trabajadores, dado que este afecta al consumidor final, siendo este último, el trabajador beneficiado con la regalía.

Gasto Para La Empresa

El artículo 31 Inciso Primero de la Ley de la Renta, señala que

La renta líquida de las personas referidas en el artículo anterior se determinará deduciendo de la renta bruta todos los gastos necesarios para producirla que no hayan sido rebajados en virtud del artículo 30, pagados o adeudados, durante el ejercicio comercial correspondiente, siempre que se acrediten o justifiquen en forma fehaciente ante el Servicio. No se deducirán los gastos incurridos en la adquisición, mantención o explotación de bienes no destinados al giro del negocio o empresa, de los bienes de los cuales se aplique la presunción de derecho a que se refiere el literal iii) del inciso tercerodel artículo 21 y la letra f) del número 1 del artículo 33, como tampoco en la adquisición y arrendamiento de automóviles, station wagons y similares, cuando no sea éste el giro habitual, y en combustibles, lubricantes, reparaciones, seguros y, en general, todos los gastos para su mantención y funcionamiento. No obstante, procederá la deducción de estos gastos respecto de los vehículos señalados cuando el Director del Servicio de Impuestos Internos los califique previamente de necesarios, a su juicio exclusivo.

Es así que el Servicio de Impuestos Internos ha señalado a través del Párrafo 6(12)-40.02, Manual del S.I.I. que los requisitos copulativos que debe cumplir un gasto para que sea aceptado como tal son:

  • 1º Gastos necesarios para producir la renta del ejercicio - inevitable u obligatorio.
  • 2º Gastos no estén rebajados en la RLI como costo directo.
  • 3º Gasto efectivo: Que el gasto se haya pagado o, en su defecto, se esté adeudando.
  • 4º Que se acredite o justifique en forma fehaciente ante el SII.
  • 5º Gasto corresponda al período en que efectivamente ellos se producen y tener una directa relación con los beneficios obtenidos (excluidos Gastos anticipados).
  • 6º Gastos deben ser propios o estar en relación a la actividad generadora de la renta.

Como se puede apreciar, la norma es poco clara al señalar si dichas sumas son consideradas o no como gasto necesario para producir la Renta.

Es así, que dicha situación ha sido tratada en el Oficio N° 5556 de 10.11.2003 que "como norma general, los beneficios que una empresa otorga a sus trabajadores en virtud de un contrato de trabajo, en principio deben considerarse como gastos necesarios para producir la renta por tener éstos el carácter de obligatorios para la empresa que los paga, y consecuencialmente, tales desembolsos al efectuarse en cumplimiento del respectivo contrato de trabajo, no deben formar parte de la base imponible del impuesto de Primera Categoría, siempre y cuando, además, se dé cumplimiento a los otros requisitos que exige sobre la materia el artículo 31 de la ley del ramo.

Por el contrario, aquellos beneficios pagados a los trabajadores de una empresa en forma voluntaria, tendrán la calidad de "gasto necesario" siempre y cuando respeten el concepto de universalidad, entendiéndose que éste se cumple cuando los beneficios son pagados a todos los trabajadores de la empresa bajo normas de carácter general y uniforme. Si tales beneficios no reúnen las condiciones indicadas constituyen un gasto rechazado para quién los paga, sin perjuicio de los impuestos que procedan respecto del beneficiario de dichas rentas. Las referidas sumas, en su carácter de gastos rechazados deben formar parte de la base imponible del impuesto de Primera Categoría de la respectiva empresa, y considerarse, además, para los efectos de la tributación establecida por el artículo 21 de la ley del ramo.

De lo anterior se colige, que cuando la regalía sea entregada a los trabajadores, bajo el principio de la Universalidad, será considerada como un gasto necesario para producir la Renta.